Todo el mundo conoce los gestos ecorresponsables a adoptar en la oficina o en casa. Pero, cuando nos vamos de vacaciones, tendemos a "olvidar" nuestros buenos hábitos... Sin embargo, los gestos para limitar su impacto ecológico no se toman vacaciones, aunque usted sí lo haga, ¡sobre todo si está alojado en un camping ecorresponsable! "Pequeños gestos, grandes efectos": pasamos revista a las cosas sencillas que se pueden hacer para limitar su impacto en un camping ecorresponsable.
1. Elegir un alojamiento ecorresponsable
El primer paso de una estancia de camping ecorresponsable es elegir un alojamiento con certificación ecológica. ¡Parece evidente si se quiere limitar el impacto medioambiental! No dude en buscar establecimientos con el sello Clef Verte o la etiqueta ecológica europea, ya que garantizan un compromiso con el turismo sostenible.


2. Favorecer la movilidad blanda para las vacaciones en camping
El coche es barato y práctico cuando se va de vacaciones en familia... pero también tienen una huella de carbono considerable. Sin embargo, existen alternativas más ecológicas para ir de camping, como el tren o el autobús. Elegir la movilidad blanda (término que engloba todos los medios de transporte considerados "ecológicos") es tomarse el tiempo de disfrutar tanto del viaje como del destino, a la vez que se limita el impacto ecológico.
Y en el caso de que el coche no sea negociable, hay muchas otras cosas que puede hacer una vez es su destino: dar preferencia a la bicicleta o al autobús, optar por excursiones en las inmediaciones y en plena naturaleza, etc. ¡Será un pequeño aleteo de colibrí, pero un paso de gigante para la protección del medio ambiente!
3. Limitar el consumo de energía
Otro ámbito en el que podemos tomar medidas para limitar nuestra huella ecológica (incluso en vacaciones) es el de la energía. Evite los aparatos de alto consumo, prefiera la ventilación natural por la mañana y por la noche a la climatización, o apáguela cuando salga de su alojamiento, no deje las luces encendidas sin motivo... ¡así de sencillo!


4. Consumir agua con moderación
Los recursos hídricos son preciosos, por lo que debemos tener cuidado de no malgastarlos. De nuevo, existen gestos de lo más sencillos: limitar el tiempo pasado bajo la ducha (incluso cuando cueste despertarse por la mañana) o no dejar correr el agua mientras se cepillan los dientes o se lavan los platos, por ejemplo. ¡Los buenos hábitos se aprenden desde una edad temprana!
5. Cero residuos en el camping
¿Por qué no convertir en un juego su misión de vacaciones: "limitar mi impacto medioambiental en el camping"? Solo hace falta un poco de fuerza de voluntad. Podría tratarse de retos del tipo "elaborar un menú sin residuos" en familia, "quien elija alimentos sin plástico en las compras gana un helado en el restaurante del camping" o "elegir a la persona responsable de llevar bolsas reutilizables al ir de compras".

6. Comer local y de temporada
Y por último, pero no por ello menos importante: ¡la alimentación! Para vivir unas vacaciones en camping ecorresponsables, en su cesta de la compra no pueden faltar frutas y verduras de temporada, procedentes de productores locales y con circuito de distribución corto siempre que sea posible, y dando prioridad a los alimentos a granel. Si prefiere sentarse a mesa puesta y dejarlo todo en manos de profesionales (al fin y al cabo, está de vacaciones), elija restaurantes que promuevan una cocina sostenible, casera y elaborada con productos locales. ¡El planeta (y su paladar) se lo agradecerán!

Gracias a estos consejos sobre gestos ecorresponsables, podrá disfrutar de unas vacaciones memorables en su destino favorito, con la mente más tranquila... ¡y con una menor huella de carbono!
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